Las dos sesiones celebradas hasta ahora han sido todo un éxito. La primera sobre “El niño con e pijama de rayas”, celebrada en el Polideportivo de Rocafort contó con la asistencia de un nutrido grupo de personas que habían leído el libro con interés, por lo que el debate fue rico en ideas. Es cierto que no a todo el mundo le gustó el libro, aunque a la mayoría le emocionó mucho.
La última reunión fue sobre “Canta la hierba” de Doris Lessing. La sesión también tuvo muy buena acogida. Vinieron personas nuevas que se acercaron al Club por primera vez y entre todos desarrollamos un interesante debate sobre los diferentes aspectos del libro. Un libro magnífico que, como es natural, tampoco gustó a todo el mundo.
El próximo encuentro será para hablar de “La noche del oráculo” de Paul Auster. Lacita será a finales de noviembre.
Estuve allí en las dos citas, como miembro de la Pedrera. Cierto es que fueron productivas y enriquecedoras por la diferencia de interpretaciones que cada uno realiza. Pasamos un rato agradable al poder exteriorizar nuestros pensamientos, normalmente mudos cuando finalizamos una lectura. Ánimo para reencontrarnos en la próxima cita!
Las dos sesiones celebradas hasta ahora han sido todo un éxito. La primera sobre “El niño con e pijama de rayas”, celebrada en el Polideportivo de Rocafort contó con la asistencia de un nutrido grupo de personas que habían leído el libro con interés, por lo que el debate fue rico en ideas. Es cierto que no a todo el mundo le gustó el libro, aunque a la mayoría le emocionó mucho.
La última reunión fue sobre “Canta la hierba” de Doris Lessing. La sesión también tuvo muy buena acogida. Vinieron personas nuevas que se acercaron al Club por primera vez y entre todos desarrollamos un interesante debate sobre los diferentes aspectos del libro. Un libro magnífico que, como es natural, tampoco gustó a todo el mundo.
El próximo encuentro será para hablar de “La noche del oráculo” de Paul Auster. Lacita será a finales de noviembre.
Estuve allí en las dos citas, como miembro de la Pedrera. Cierto es que fueron productivas y enriquecedoras por la diferencia de interpretaciones que cada uno realiza. Pasamos un rato agradable al poder exteriorizar nuestros pensamientos, normalmente mudos cuando finalizamos una lectura. Ánimo para reencontrarnos en la próxima cita!